Organizaciones Sociales en Dinamarca se pronuncian contra maniobra anticubana

Organizaciones Sociales en Dinamarca se pronuncian contra maniobra anticubana

Los grupos  “Salvador Allende” y “Patria Grande Grande”, en Dinamarca,  envían su mensaje de solidaridad al pueblo de Cuba tras la maniobra injerencista en el Parlamento Europeo.

Los pronunciamientos de amistad enjuician que esos diputados no hayan cuestionado la  hostilidad de los EE.UU contra Cuba, sin exigir el levantamiento del bloqueo o el impacto de la extraterritorialidad de la Ley Helms Burton, y ni siquiera condenar el atentado terrorista contra nuestra Embajada en Washington.  

DECLARACIÓN

SOLIDARIDAD CON CUBA – NO MÁS BLOQUEO

Grupo Salvador Allende y Patria Grande, organizaciones de sociedad civil de Dinamarca que agrupa a ciudadanos solidarios con las causas progresistas de los pueblos latinoamericanos, expresamos nuestro decidido apoyo al pueblo cubano que resiste estoica y dignamente el bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el gobierno norteamericano.

Desde hace 62 años  y a pesar de 28 resoluciones adoptadas por la Asamblea General de la ONU en contra del bloqueo, continúa el hostigamiento con especial severidad en el último período, caracterizado por una pandemia global, el Covid 19, cuyo desenlace es aún desconocido.    

En efecto, las consecuencias del bloqueo afectan la vida cotidiana  de cada cubano(a), a las empresas e instituciones del país e impide a Cuba acceder al desarrollo. Ya en el período  de un año - abril 2019 a marzo 2020 - el bloqueo ha causado pérdidas a la economía por 5.570 millones de dólares, cifra ascendente con respecto al período anterior, lo que refleja la intensificación del boicot genocida.

El bloqueo se vuelve más cruel en el contexto de la pandemia, negándole a Cuba el acceso a equipos e  insumos médicos, ventiladores mecánicos, tecnologías, kits de diagnósticos, etc. para enfrentar al Covid 19, como ocurrió con donativos proveniente de la República Popular China. Sin embargo la salud es y seguirá siendo un derecho humano consagrado constitucionalmente en Cuba cuyo acceso es de forma gratuita y universal, a pesar de los grandes retos y obstáculos cotidianos que impone la actual situación.

 

Frente a este cuadro de arbitrariedades y abusos por doblegar a la revolución cubana se encuentra la cooperación médica cubana, cuyas misiones internacionales se han hecho presente en 164 países en los últimos 60 años, atendiendo a las poblaciones más expuestas y desamparadas en los lugares más recónditos, ganándose con ello el respeto y admiración de gobiernos, autoridades locales y población atendida.

 

Especial notoriedad alcanzó la misión médica en la ciudad italiana de Crema, que a través de su alcaldesa, Stefania Bonaldi, no sólo agradeció a los profesionales cubanos por la abnegada labor cumplida en el combate contra la pandemia, sino además reprendió públicamente en carta dirigida al Primer ministro de ese país Mario Draghi, porque su gobierno había votado en contra de Cuba en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas:

Al votar en contra de Cuba, Italia ha violado códigos de civilización, como el agradecimiento, la lealtad, la memoria” afirmaba la alcadesa a manera de reparación, insistiendo “... cuál es nuestra Patria, si el oportunismo y la realpolitik nos impiden responder en términos de reciprocidad a los beneficios recibidos y a la solidaridad que nos ha brindado un Pueblo mucho más humilde, más pobre y con muchos menos medios que la nuestra, pero rico en dignidad, humanidad y orgullo, en uno de los momentos más dramáticos de nuestra historia republicana.”

Este episodio no es un hecho aislado de la política europea. Un grupo de euro-parlamentarios de la derecha española, nostálgicos del franquismo, ha puesto en agenda del Parlamento Europeo la situación de derechos humanos en Cuba. Quieren impulsar nuevas condenas anticubanas que ocupen grandes titulares en la prensa oficialista. Aquí no se hablará del levantamiento del criminal embargo económico, comercial y financiero. No se mencionará la extraterritorialidad de la ley Helms-Burton que impacta, entre otros, a empresas europeas, las cuales reciben amenazas y multas por operar en Cuba. Tampoco habrá ni una palabra sobre la intimidación a las empresas que ya no pueden enviar suministros de combustible a Cuba, situación que impacta de manera transversal a todos los sectores económicos, especialmente al transporte y a la agricultura. Ni una condena al ataque terrorista perpetrado con fusiles de asalto a la Embajada de Cuba en los Estados Unidos el 30 de abril del 2020, lo cual pone en cuestión el cumplimiento de la Convención de Viena por el gobierno norteamericano sobre relaciones diplomáticas.

Como dijera en su declaración la Asamblea Nacional del Poder Popular: “No nos asombran tales acciones, son propias del doble rasero que les anima, de la doble moral que les caracteriza.

Estaremos pendientes ante estas infames maniobras que se diseñan a espaldas de los pueblos por títeres gobernantes. Denunciaremos cada acción entreguista y sumisa de las élites europeas a la política del gobierno de los Estados Unidos.

Hacemos un llamado a todas las organizaciones sociales de Latinoamérica que en sus luchas vienen obteniendo grandes triunfos a través de la movilización popular, para estar en alerta ante nuevas amenazas imperiales y a exigir el levantamiento del bloqueo contra Cuba.

Hacemos nuestra la consigna de presentación de la brigada médica cubana en la ciudad italiana de Crema: “Nuestra Patria es la Humanidad”. Más grande que nunca.

Grupo Salvador Allende y Patria Grande                         

Copenhague 12.06.2021

 

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