Cuba en Seychelles

La historia constitucional que vuelve, Cuba para todos

La Constitución es un elemento unificador, que nos acerca como sociedad, y ese espíritu inclusivo, de aproximación y diálogo es el que advierten en la nueva Carta Magna varios creyentes de las diferentes religiones cubanas. 

Lo hecho en materia de derechos humanos, sea cual sea el contexto, siempre implica un avance, porque las conquistas en este ámbito son para todos sin distinción y su reconocimiento en la Carta Magna supone protección en un plano de igualdad. Los derechos poseen, además, un carácter progresivo, o sea, lo logrado no admite regresión.

El Título III de la Ley Helms Burton: Otro desacierto en la política de Trump

Luego de cierta ambivalencia en sus percepciones y enfoques sobre Cuba durante la campaña electoral en 2016, la administración de Donald Trump inició un retroceso parcial en sus relaciones con Cuba a partir de la directiva presidencial de junio de 2017. El discurso hacia Cuba se llenó de calumnias y falsedades para justificarla.

Las razones de mi voto

Como Carta Magna, la Constitución establece los principios fundamentales que habrán de presidir la sociedad que estamos construyendo

No soy jurista. Mi lectura de la Constitución es la de una ciudadana consciente de su responsabilidad social y comprometida con el destino del país.

Declaración de la Brigada Médica de Cuba en Seychelles

Seychelles, 24 enero del 2019. “La américa ha de promover todo lo que acerque a los pueblos, y de abominar todo lo que los aparte. En esto, como en todos los problemas humanos, el prevenir es la paz”, José Martí.

TÍTULO III DE LA LEY HELMS-BURTON. Ilegalidad y consecuencias

Ninguna ley arrebataría las escuelas a nuestros niños.

Como todo ese engendro mal llamado Ley (y nada más y nada menos que «Para la Libertad»), el Título III de la Helms-Burton es absolutamente ilegal, no solo en atención al Derecho internacional, sino también en materia constitucional, procesal y de competencia judicial internacional.

Permite a los ciudadanos estadounidenses que fueron objeto de nacionalizaciones o expropiaciones por las leyes cubanas a partir de enero de 1959, de bienes por un valor superior a 50 000 dólares, presentar reclamación ante las cortes de EE. UU., contra aquellas personas que «trafiquen» con sus antiguas propiedades, sin tener en cuenta razones y fundamentos básicos en materia de nacionalizaciones, entre otros la competencia exclusiva para conocer y resolver sobre ellas de los tribunales del Estado expropiante, como establece la Resolución 1803 (XVII) aprobada por  la Asamblea General de la ONU, el 14 de diciembre de 1962, titulada Soberanía permanente sobre los recursos naturales, que dispuso: «En cualquier caso en que la cuestión de la indemnización dé origen a un litigio, debe agotarse la jurisdicción nacional del Estado que adopte esas medidas. No obstante, por acuerdo entre Estados soberanos y otras partes interesadas, el litigio podrá dirimirse por arbitraje o arreglo judicial internacional».

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