Palabras de apertura de la Excma. Sra. Anayansi Rodríguez Camejo, Embajadora Representante Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas en la Recepción organizada por la Misión de Cuba ante la ONU para conmemorar el Día de África.

Estimados Embajadores africanos; estimados Representantes Permanentes de las misiones caribeñas; distinguidos invitados; hermanos y hermanas:

Es motivo de gran orgullo para Cuba celebrar con nuestros hermanos y hermanas africanos el Día de África y conmemorar el 54 aniversario de la constitución, el 25 de mayo de 1963, de la Organización de la Unidad Africana, actualmente la Unión Africana.

De África hemos heredado el espíritu de lucha, la fuerza ante la adversidad y el amor por la libertad que caracterizan al pueblo cubano hoy día. De África la nación cubana también heredó la nobleza, la sabiduría, el humanismo, la sensibilidad, la alegría y el espíritu de resistencia.

Miles de africanos, traídos a Cuba por la fuerza como esclavos, y sus descendientes, se unieron a nuestras primeras luchas por la independencia como combatientes, desde sus inicios en el siglo XIX.

Nuestra rica cultura e idiosincrasia están llenas de manifestaciones de origen africano. África ha tenido y sigue teniendo una poderosa influencia en nuestra cultura y ha desempeñado un papel decisivo en la formación de nuestra nacionalidad.

Ninguna otra gente en el mundo contribuyó tanto a forjar a la nación cubana como el pueblo africano.

Por estas y muchas otras razones, el pueblo cubano nunca dudó en extender su solidaridad a África y contribuir modestamente para forjar su libertad y su desarrollo. Decenas de miles de trabajadores cubanos de la salud, maestros, entrenadores deportivos y otros especialistas de las más diversas esferas han cumplido con el deber solidario en varias naciones africanas. Y se ha cumplido a partir de un deber básico de solidaridad e internacionalismo con nuestros hermanos; para pagar parte de nuestra deuda histórica con África.

Como dije anteriormente, resulta motivo de orgullo ver que hoy la Unión Africana continúa consolidándose. Hoy África es un grupo de países independientes que sigue luchando por alcanzar su pleno desarrollo, con voz propia en el ámbito internacional.

En este marco, me complace enormemente felicitarlos a todos ustedes porque, por primera vez en la historia, un hijo del continente africano, un hijo de Etiopía, ha sido elegido en el día de hoy como nuevo Director General de la Organización Mundial de la Salud. Y Cuba se siente muy orgullosa de ello. Esta elección demuestra el prestigio que África ha alcanzado en la comunidad internacional. Esta elección es también un acto de justicia para todos los países en desarrollo. ¡El mundo tiene que dirigir la mirada hacia África! ¡El mundo tiene que respetar a África!

Siempre mantenemos en nuestras mentes y en nuestros corazones que África ha apoyado a Cuba de manera permanente en muchos temas sensibles aquí en las Naciones Unidas y en muchos otros foros. Y estaremos eternamente agradecidos por ello.

Queridos hermanos y hermanas,

En nombre del pueblo y del Gobierno de Cuba y de nuestra Misión Permanente, deseo expresar nuestras más sinceras felicitaciones y reiterar que África puede contar con Cuba ahora y para siempre.

Esta casa de Cuba es también su casa, así que deseamos que todos se sientan aquí como en casa.

Gracias y disfruten de la noche.