74 AGNU: Cuba en Seminario web “Impacto de las medidas coercitivas unilaterales en la lucha mundial contra la COVID-19". Nueva York, Martes, 2 de junio de 2020

Palabras de clausura de Cuba en Seminario web “Impacto de las medidas coercitivas unilaterales en la lucha mundial contra la COVID-19: Defensa de la Carta de las Naciones Unidas, promoción de la cooperación internacional y garantía de que nadie quede rezagado en tiempos de pandemia”.

Nueva York, Martes, 2 de junio de 2020

 

Valoramos en sumo grado el apoyo y amplio interés expresado por numerosas delegaciones y participantes sobre el tema de este seminario web. Resulta difícil añadir algo más a nuestro diálogo después de muchas intervenciones importantes de los oradores anteriores.

Intentaré ser breve y centrar mi intervención en la importancia del tema principal de esta reunión, en particular a la luz del venidero aniversario 75° de las Naciones Unidas.

Cuba, como miembro fundador de las Naciones Unidas, el Movimiento de Países No Alineados, el Grupo de los 77+China y miembro de la Alianza de Pequeños Estados Insulares (AOSIS, por sus siglas en inglés) cree firmemente en la gran importancia del multilateralismo y la cooperación internacional en el mundo actual, como la única vía posible para promover los objetivos comunes y hallar soluciones a nuestros problemas colectivos, incluidas nuestras diferencias. Esto implica la necesidad de respetar plenamente la Carta de las Naciones Unidas y los principios del derecho internacional, que a menudo constituyen la única defensa para que los más vulnerables entre nosotros se alcen en igualdad de condiciones en el escenario mundial.  

Para muchos de nuestros países, el impacto de las medidas coercitivas unilaterales ha sido una realidad ilegal y cruel, impuesta por muchos años, y en algunos casos como el de Cuba, por décadas. La actual pandemia ha expuesto como nunca antes, ante la opinión pública internacional, el grave impacto que ha tenido siempre dichas medidas en los países afectados, intensificando el llamado mundial a suspenderlas urgentemente, y empoderando a la gran mayoría de la comunidad internacional, incluido el sistema de las Naciones Unidas, a lograr un multilateralismo revitalizado y solidaridad en nuestra respuesta colectiva, a fin de garantizar que ningún país quede rezagado.

Las medidas coercitivas unilaterales no solo son una violación flagrante de la Carta de las Naciones Unidas y el derecho internacional, sino también del espíritu que impulsó la fundación de las Naciones Unidas hace 75 años, que celebraremos en septiembre. Por otra parte, estas medidas afectan la promoción y el disfrute pleno de todos los derechos humanos, incluido el derecho  a la vida, el derecho al desarrollo, la salud y la alimentación, evitando el desarrollo económico y social pleno de los pueblos afectados, todo lo cual resulta más evidente en el contexto de la pandemia de la COVID-19. También distorsionan la estructura del sistema de seguridad colectiva consagrado en la Carta de las Naciones Unidas.

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, sus Objetivos de Desarrollo Sostenible y metas, incluidos sus medios de implementación, son universales, indivisibles e interrelacionados, como han acordado todos los miembros de las Naciones Unidas. En consecuencia, es una flagrante contradicción instar a la plena implementación de la Agenda 2030 y a la vez apoyar o aplicar cualquier medida coercitiva unilateral, que tenga graves consecuencias humanitarias y continúe obstaculizando la capacidad de los países afectados para responder a la actual pandemia de la COVID-19, incluida la oportuna y eficaz adquisición de equipos y suministros médicos, pruebas de diagnóstico, medicamentos y equipos de protección personal, que son de vital importancia para tratar a los pacientes y salvar vidas.

No se puede defender los principios del derecho internacional y la Carta de las Naciones Unidas si al mismo tiempo los Estados Miembros socavan el respeto a la soberanía, independencia e integridad territorial de los Estados; la autodeterminación de los pueblos; la igualdad de los Estados y pueblos; el rechazo a la injerencia en los asuntos internos de otros Estados, todos estos valores fundamentales de las Naciones Unidas, consagrados en su Carta. Las medidas coercitivas unilaterales son exactamente lo opuesto al multilateralismo, la solidaridad, la cooperación internacional y el fortalecimiento de la paz universal y la resolución de controversias internacionales por medios pacíficos, para que la paz y la seguridad internacional y la justicia no estén en peligro.

Desde que esta pandemia afecta a Cuba, el Gobierno de los Estados Unidos no ha hecho nada para atender el llamado urgente de la comunidad internacional y al menos aliviar el bloqueo impuesto por casi 60 años a mi pueblo.

Cuba continúa creyendo que solo juntos, mediante el multilateralismo y la cooperación internacional, y desde un enfoque no politizado, la humanidad podrá enfrentar esta o cualquier otra pandemia y desafío mundial.

Superando el gran impacto del bloqueo de los EE.UU. a nuestro pueblo y economía, Cuba ha enviado más de 27 brigadas con más de 2400 profesionales de la salud a países de América Latina y el Caribe, África y Europa para ayudar a combatir la COVID-19. Sin el bloqueo, Cuba estaría en condiciones de hacer mucho más para ayudar a otros que lo necesiten.

Por todo lo anterior, estamos muy agradecidos por la celebración y las deliberaciones del seminario web de hoy y creemos que es de suma importancia.

Muchas gracias.

Misión Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas.