Declaración en el Consejo General de la Organización Mundial del Comercio, 12 de mayo 2016 | Representaciones diplomáticas de Cuba en el exterior

Declaración en el Consejo General de la Organización Mundial del Comercio, 12 de mayo 2016

Declaración de la Embajadora, Representante Permanente de Cuba ante la Oficina de la ONU en Ginebra y otros Organismos Internacionales con sede en Suiza, Anayansi Rodríguez Camejo, en el Consejo General de la Organización Mundial del Comercio, 12 de mayo de 2016

Sr. Presidente:

Agradecemos el informe presentado por el Director General sobre los contactos que ha celebrado, las visitas y reuniones en las que ha participado recientemente y sus consideraciones sobre el proceso negociador.

La posición de Cuba en torno a las distintas cuestiones que están siendo objeto de debate, es bien conocida y no ha cambiado. Hemos constatado que la misma actitud prevalece en el resto de los Miembros. Las posturas generales y por temas, se mantiene inalterable a la etapa previa a la Conferencia Ministerial de Nairobi en diciembre pasado y, con ello, subsisten iguales divergencias.

En ese contexto, resulta lamentable que luego de 5 meses no se haya decidido aún, cómo proseguir con la Agenda de Desarrollo acordada en Doha, sus mandatos y arquitectura, a pesar de que una mayoría abrumadora hemos dado un fuerte apoyo a la conclusión de esta Ronda.

Frente a estas dificultades, nos complace resaltar que ha habido una cuestión transversal sobre la cual todos hemos estado de acuerdo y aparece recogida en el párrafo 32 de la Declaración Ministerial de Nairobi y cito: el desarrollo seguirá en el centro de toda labor futura y reafirmamos que se mantendrán en su integralidad las disposiciones de trato especial y diferenciado, fin de la cita.

Dada esa constatación, nos preocupan nuevos enfoques que, mientras redimensionan la función negociadora de esta Casa, lejos de respetar el concepto de desarrollo refrendado en la Conferencia Ministerial de Nairobi, parecieran apartarse de él.

Por ejemplo, el llamado enfoque híbrido no está claro. La idea de  trabajar en dos carriles de negociación, con cadencias distintas, conllevará a dejar fuera a los que no comparten las mismas posiciones políticas o conceptuales sobre determinados asuntos y no es de extrañar que comiencen a marginarse a los países en desarrollo más pequeños y débiles de esta Casa. A ello se añade el menoscabo evidente que esta iniciativa impondría al multilateralismo, consolidado durante décadas en esta Organización.

A esta preocupación se suma el llamado enfoque incremental, del cual tampoco hemos escuchado cómo garantizará poner en su centro al desarrollo. A ese fin, invitamos a los que propugnan este enfoque a contemplar como resultado inmediato para la Oncena Conferencia Ministerial, en el 2017, las dos demandas del G-33 sobre el Mecanismo de Salvaguardia Especial y sobre las Existencias Públicas con fines de Seguridad Alimentaria.

Como se aprecia, las nuevas iniciativas comportan verdaderos desafíos muy  difíciles de enfrentar, en tanto no queremos retrocesos, ni en cuanto al principio de trato especial y diferenciado, ni en cuanto a la naturaleza multilateral de la OMC.  

Similar preocupación tenemos sobre los nuevos temas. Es evidente que no existe consenso en torno a avanzar en ellos y dada la situación actual de incertidumbre respecto a los mandatos de Doha, no prevemos contemplar una nueva agenda que pretenda sustituirla.

Señor Presidente, la única manera constructiva de avanzar en los próximos meses es dando un espaldarazo al completamiento de la Ronda de Doha y poniendo en su centro la dimensión del desarrollo. Estamos listos para trabajar, como siempre, de forma constructiva y congruente con los intereses de la gran mayoría de los miembros de esta Organización.

Muchas gracias