Protestamos fuertemente contra la activación de la aplicación del Título III de la ley Helms-Burton

Declaración de la Asociación de Amistad Japón-Cuba en rechazo a la aplicación del título III de la Ley Helms-Burton

Protestamos fuertemente contra la activación de la aplicación del Título III de la ley Helms-Burton

El 4 de marzo de 2019, el gobierno de Trump activó la aplicación parcial del título tres de la Ley Helms-Burton (Ley de Liberación de Cuba y Solidaridad Democrática) que venía siendo suspendida hasta el momento. Esta ley fue promulgada por el gobierno de Clinton en marzo de 1996 con el objetivo de fortalecer aún más la serie de políticas de bloqueo económico a Cuba. Sin embargo, su contenido es demasiado egoísta y no tiene en cuenta el derecho internacional. De aplicarse, tendría un gran impacto en el comercio internacional, incluido el que tiene lugar con los países europeos, con una relación comercial profunda con Cuba. Por esta razón, han tenido lugar protestas en todo el mundo desde su promulgación y los sucesivos presidentes de los Estados Unidos han venido aplazado la aplicación de su título tres, manteniéndolo congelado en la práctica.

La Ley Helms-Burton, mientras llama a la “liberación” y la “democracia”, lo que busca es presionar a la economía y al pueblo de Cuba para generar una situación difícil y destruir así al gobierno de Fidel Castro, a través de la prohibición de la inversión y el bloqueo a Cuba del acceso a la membresía en instituciones financieras internacionales, entre otros. El título 3 de esta ley también establece que compañías e individuos estadounidenses, así como exiliados cubanos dueños de propiedades que fueron nacionalizadas por la Revolución, tienen el derecho de presentar demandas en los EE. UU. contra compañías cubanas y extranjeras que utilizan dichos activos. Además, establece la posibilidad de negar la entrada de ejecutivos y accionistas de compañías demandadas de terceros países y sus familias a los Estados Unidos. Esta vez, la administración de Trump decidió activar la aplicación parcial de este título, posibilitando las demandas por daños y perjuicios en EE.UU. a partir del 19 de marzo contra compañías cubanas incluidas en una lista presentada por Washington. Si estas demandas fueran presentadas con frecuencia, será inevitable que la economía cubana se vea afectada.

La administración de Trump declaró el fortalecimiento del bloqueo contra Cuba durante las elecciones presidenciales de 2016 en Miami, donde hay muchos inmigrantes cubanos hostiles a la Revolución. En 2017, al inaugurar su presidencia, reforzó las restricciones de viajes de los cubanos en Estados Unidos a Cuba. En noviembre, publicó una "Lista de empresas cubanas sancionadas" y prohibió a los estadounidenses realizar transacciones financieras con cualquiera de las compañías cubanas que figuran en esta lista (alrededor de 200). Las empresas listadas son las que podrían ser objeto de aplicación del título 3.

Esta medida no es más que un ataque violento y no puede ser aceptada en absoluto, pues perjudica la paz y la estabilidad mundiales, al dar la espalda, no solo al pueblo cubano, sino a personas de todo el mundo que vienen dedicando sus esfuerzos a lograr estabilizar la política y la economía mundiales.

Además, la medida actual contiene errores fundamentales, en cuya raíz se encuentran los errores de la serie de medidas del bloqueo económico de los Estados Unidos en contra de Cuba, incluida la propia Ley Helms-Burton.

En primer lugar, el bloqueo económico de los Estados Unidos en contra de Cuba es un acto irracional y sin fundamento. En segundo lugar, el bloqueo contradice la Carta de las Naciones Unidas, la cual incluye el respeto a la soberanía y el pacifismo, así como el Derecho Internacional, que establece la libertad de comercio y navegación. Es por eso que la gran mayoría de los países del mundo se han opuesto durante mucho tiempo al bloqueo económico estadounidense a Cuba. Después de todo, la política de los Estados Unidos a Cuba fracasó por completo y condujo al aislamiento de los Estados Unidos y no de Cuba. Además, el bloqueo no solo no beneficia a nadie, sino que ha provocado sufrimiento al pueblo cubano, ha afectado los intereses de los propios estadounidenses y provocado divisiones, grietas, conflictos, confusión y estancamiento en el mundo. Sin embargo, la administración de Trump ha fortalecido aún más su política hostil hacia Cuba. En la promulgación de la "Ley Torricelli" en 1992, cuyo objetivo era fortalecer el bloqueo económico cubano, el congresista demócrata Torricelli declaró claramente que "su objetivo era causar estragos en Cuba". En la administración de Trump, ¿cuál es exactamente el propósito y qué trata de resolver?

El tercer problema es la Ley Helms-Burton en sí. La ley trata a Cuba como un país enemigo por razones vagas y lo sanciona unilateralmente. Las razones alegadas como argumento son que La Revolución cubana nacionalizó los activos extranjeros y que amenaza la seguridad de los Estados Unidos. Sin embargo, las nacionalizaciones siguieron un proceso de compensación apropiado, mientras que es Estados Unidos quien ha frustrado las negociaciones en ese sentido. Por su parte, la referida “amenaza” es una idea vaga que no puede constituir una razón suficiente. Además, si habláramos de la compensación, hay que mencionar la riqueza del pueblo cubano tomada por EE.UU. antes de la Revolución, así como como el impacto incalculable del bloqueo económico al pueblo cubano. Adicionalmente, esta ley se basa en la lógica egoísta de un país, impuesta a un estado soberano y específico, sin someterse a ningún procedimiento internacional, por lo que carece de precedentes y de cualquier legitimidad. Además, la ley es muy irregular, ya que sanciona incluso la actividad comercial con Cuba de terceros países.

Es decir, la Ley Helms-Burton es irracional, sin fundamentos, contra las normas internacionales, contra la Carta de las Naciones Unidas y contra el derecho internacional. Después de todo, la ley es "Ley de Liberación de Cuba y Solidaridad Democrática" de nombre solamente, en realidad, viola los derechos humanos del pueblo cubano, afecta la estabilidad política del mundo, destruye el sistema de coordinación internacional y podría destruir la sociedad futura sostenible a la que aspira la humanidad.

El cuarto punto es que el gobierno de Trump ha tomado fuertes medidas contra Cuba basándose en leyes tan irracionales. Por así decirlo, estas medidas son completamente ilegales y representan una amenaza para la paz mundial. Además, deben considerarse categóricamente imperdonables que con estas medidas se pretenda ganar el favor de los cubanos contrarrevolucionarios para la próxima elección presidencial. No puede haber legitimidad en el acto de atormentar al pueblo de otro país debido al egoísmo de una administración.

La Asociación de Amistad Japón-Cuba protestamos contra actos tan irracionales como volverse contra la comunidad internacional y despreciar a quienes buscan la paz en el mundo; exigimos fuertemente la abolición inmediata de la Ley Helms-Burton y el Bloqueo económico de los Estados Unidos contra Cuba.

 

Presidente de la Asociación de Amistad Japón-Cuba

Masahiro Kudo

 

Categoría
Solidaridad
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