Profesionales de la salud y su práctica humanista

Por Rosmerys Bernal Piña *

Por estos días las redes sociales se inundan de mensajes e imágenes alusivas al personal de la salud, por su papel primordial en la lucha que libra hoy el mundo contra una letal pandemia.

Se trata de héroes de la realidad, valientes seres humanos que luchan con su corazón y conocimientos por salvar vidas, para evitarles a muchas familias el sufrimiento de perder a un ser querido.

A diario estos superhéroes anónimos: científicos, médicos, personal de enfermería, de laboratorio, técnicos, y encargados de la limpieza realizan numerosas hazañas para el bienestar de la humanidad.

Celebran, por ejemplo, luego de traer al mundo una nueva vida o evitar cualquier pérdida, al enviar a casa a un paciente completamente sanado, incluso al encontrar por fin la cura a algún padecimiento. 

Por otro lado, también sufren con el dolor ajeno, la gravedad de un enfermo, y ni pensar en la muerte.

Los pacientes muchas veces terminan convirtiéndose un poco en su familia, esos a los que desean cuidar y evitarles cualquier sufrimiento.

Su labor, sin dudas, va más allá de lo profesional.

Cuba y sus héroes de batas blancas

Los estudiantes de medicina reciben en Cuba una formación basada en principios humanistas y solidarios, donde la máxima es el contacto directo médico-paciente. Ese

humanismo se evidencia en los más de 400 mil colaboradores cubanos de la salud que han cumplido misiones en 164 países en los últimos 56 años, alejados de su familia, para llevar atención médica a los necesitados. 

Resalta, por ejemplo, la labor de los galenos de la mayor de las Antillas en el combate a la epidemia de ébola en África occidental en el año 2014.

Ese fue el brote más extenso y complejo desde que se descubrió el virus en 1976, pues en dos años se registró la mayor cantidad de casos y muertes.

En aquel momento, Cuba envió más de 250 profesionales de la salud a Liberia, Sierra Leona y Guinea Conakry, en respuesta a la solicitud de ayuda realizada por la doctora Margaret Chan, directora general de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y por el Secretario General de la Organización de Naciones Unidas, señor Ban Ki Moon.

hora, nuevamente estos héroes de batas blancas responden al llamado de la humanidad; sin importar los riesgos, incluso para su propia vida.

Durante los últimos días, brigadas médicas cubanas llegaron a países como Nicaragua, Venezuela, Surinam, Granada, Haití, Jamaica, San Kits y Nieves, Antigua y Barbuda, Santa Lucia, Dominica, Belice, San Vicente y las Granadinas, Italia y España entre otros, para el enfrentamiento al virus SARS-COV-2.

El gobierno de esta nación caribeña decidió mantener la colaboración médica en los 59 países donde ya existía la ayuda antes de la expansión del nuevo coronavirus, y convertirlos en bastión de avanzada para enfrentar la pandemia.

'Con estos cooperantes se tomaron todas las medidas para la prevención y autocuidado', aseguró el doctor Jorge Juan Delgado Bustillo, director de la Unidad Central de Colaboración Médica del Ministerio de Salud Pública de Cuba.

Según datos oficiales, más de 800 trabajadores de este sistema de salud se encuentran en otros países ayudando a combatir la pandemia, que ya cuenta con casi 600 mil casos confirmados y más de 27 mil fallecidos a nivel mundial. 

Por otro lado, numerosas naciones han solicitado a la mayor de las Antillas el empleo de su interferón alfa 2B humano recombinante, medicamento terapéutico con acción antiviral aplicado en China junto con otros fármacos para enfrentar el brote de la Covid-19.

Como expresaron recientemente las autoridades nacionales 'son tiempos de solidaridad, de entender la salud como un derecho humano, de reforzar la cooperación internacional para hacer frente a nuestros desafíos comunes, valores que son inherentes a la práctica humanista de la Revolución y de nuestro pueblo'

* Periodista de la redacción Ciencia y Técnica de Prensa Latina

(Tomado de Prensa Latina)

Categoría
Cooperación
Solidaridad
RSS Minrex