Primer día de la reanudación de operaciones del aeropuerto internacional José Martí

Con la llegada de un avión de la aerolínea Swift Air a la Terminal 2 del aeropuerto internacional José Martí, de La Habana, se reanudaron oficialmente los vuelos comerciales regulares en el principal aeródromo del país, con estrictas normas de bioseguridad.

De esta forma, quedaron restablecidos todos los servicios en los diez aeropuertos internacionales con que cuenta la Isla, bajo un protocolo que ha tenido en cuenta las indicaciones del Gobierno y de las autoridades del Ministerio de Salud Pública (Minsap), así como de las recomendaciones del grupo de trabajo del Consejo de la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) para la recuperación de la aviación.

Liset Urgelles Carreras, directora adjunta de la Empresa Cubana de Aeropuertos y Servicios Aeroportuarios (Ecasa), explicó a Granma que el reforzamiento de las medidas de control sanitario permitirá garantizar la seguridad de pasajeros, tripulantes y trabajadores, y minimizar el riesgo de introducción al país de personas enfermas y con el SARS-COV-2.

Sobre el equipaje permitido y teniendo en cuenta que ha habido modificaciones en los protocolos, dijo que se eliminó la restricción estipulada con anterioridad de dos equipajes de hasta 32 kg, por lo que se mantienen las regulaciones aduanales que existían antes de la COVID-19.

En el caso de los servicios asociados a Cuba Catering, Raúl Báez Fernández, director general de la entidad, precisó a este diario que en todos los puntos gastronómicos del aeropuerto se han cumplido los protocolos higiénico-sanitarios establecidos por las autoridades internacionales.

Añadió que, entre las medidas establecidas, se encuentra la disposición en todos los locales de protocolos de desinfección para los clientes, el uso de nasobucos y protección facial por los empleados, se dispusieron aforos en los puntos de venta, de manera que se mantenga el distanciamiento físico, además de que el servicio se ofrece con materiales desechables y, en el caso de mantener vajilla, será donde exista desinfección térmica.

Báez Fernández recalcó que varios de los puntos de venta cuentan con un personal que no solo ejecuta los protocolos de desinfección, sino que mantiene el distanciamiento entre clientes y desinfecta las mesas. Además, se eliminó el expendio de artículos que permiten el uso común, y se sustituyeron por minidosis de uso individual.

Por otra parte, Mercedes Vázquez González, directora de Transporte Aéreo y Relaciones Internacionales del Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba (IACC), señaló que el reinicio de las actividades para vuelos regulares y chárter forma parte del paso a la nueva normalidad.

«Se espera que, en la medida en que avance el tiempo y las aerolíneas se familiaricen con los protocolos vigentes, se incrementen las operaciones aéreas», apuntó, al tiempo que reiteró que los protocolos garantizan a Cuba como un destino seguro.

PROTOCOLOS SANITARIOS VIGENTES

Una vez que los viajeros arriben a las instalaciones aeroportuarias, se enfrentan a la primera línea de vigilancia y control, que garantiza minimizar el riesgo de ingreso de personas enfermas al país, explicó el doctor Carmelo Trujillo Machado, jefe de Control Sanitario Internacional de la Dirección de Epidemiología del Minsap.

En este punto se realiza un interrogatorio a la tripulación de la aeronave sobre el estado de salud de los pasajeros, se practica la desinfección de las manos de todos los viajeros, y se indica la obligatoriedad de llenar la declaración de sanidad a todos los que arriben al país.

En la segunda línea se reforzaron las acciones de vigilancia epidemiológica sobre aquellos que pudieran presentar síntomas visibles de cualquier enfermedad transmisible, no solo de la COVID-19. Se realiza, además, la medición de temperatura, se rectifican los datos de la declaración y se pasa a la toma de la muestra del PCR.

Precisó que se «están ajustando todas las capacidades necesarias de recursos humanos para que no se afecten los indicadores de tiempo de permanencia de los pasajeros dentro de la terminal».

Posteriormente, en la línea de Migración y Aduana, comentó el especialista, se vuelve a tomar la temperatura al pasajero y se repite la observación por un médico y una enfermera, lo que no significa que el control sanitario termine como proceso, «pues todos los viajeros internacionales pasan a una vigilancia epidemiológica».

En el caso de quienes se dirijan a la comunidad, son observados durante diez días por el médico y la enfermera de la familia, mientras que en las instalaciones hoteleras están establecidos los mecanismos para mantener una vigilancia efectiva y oportuna que permita adoptar medidas inmediatas en caso de que aparezca algún sospechoso al mortal virus.

Sobre los PCR, el doctor Trujillo Machado precisó que los resultados estarán entre 24 y 48 horas de la llegada, y «al quinto día, al viajero que está en la comunidad, se le realiza un segundo PCR, cuyo resultado está entre 24 y 48 horas, no así al turista que está en instalaciones hoteleras».

Comentó la importancia de que los viajeros que van a la comunidad permanezcan en aislamiento hasta el décimo día, una responsabilidad individual a cuyo cumplimiento deben contribuir la familia y las amistades.
susana@granma.cu

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