La energía que renueva a Cuba

Con la entrada en vigor este jueves del Decreto-Ley 345, sobre el desarrollo de las fuentes renovables y el uso eficiente de la energía, se concretan años de esfuerzo y se marcan las pautas de lo que queda por hacer en la próxima década.
Cuba desea reducir las importaciones de combustibles fósiles, frente en el cual centra grandes esfuerzos. Ello no es novedad, ni ha sido provocado por la cacería de brujas que llevan los nuevos piratas del Caribe, a 90 millas al norte de la Isla, quienes persiguen a toda costa los buques petroleros que intentan tocar tierra cubana, para abastecer al pueblo del preciado combustible.

Desde hace décadas, las autoridades del país se han propuesto dar un salto en la matriz energética de la Isla a favor de la producción mediante fuentes renovables de energía, con el fin de reducir toneladas de diésel y otros carburantes imprescindibles para mantener la vitalidad del sistema eléctrico de la Mayor de las Antillas. Este cambio de matriz también favorecerá la reducción de las dañinas emisiones de dióxido de carbono (co2) a la atmosfera, que impactan negativamente en la capa de ozono que protege la vida en el planeta.

Este jueves, con la entrada en vigor del Decreto-Ley 345, que hace referencia al desarrollo de las fuentes renovables y el uso eficiente de la energía, solo se concretan años de esfuerzo, y se marcan las pautas de lo que queda por hacer en la próxima década, coincidieron en señalar funcionarios del Ministerio de Energía y Minas (Minem) durante una conferencia de prensa.

El Decreto-Ley nos pone como meta lograr que, en el año 2030, el 24 % de la generación eléctrica del país esté cubierta por las fuentes renovables de energía de la Isla (bioeléctrica, tecnología solar fotovoltaica, parques eólicos y centrales hidroeléctricas), informó Marlenis Águila, especialista de la Dirección de Energías Renovables del Minem.

Para lograrlo, se implementan programas de inversiones a lo largo de la Isla para cada tipo de fuente renovable y se impulsará desde la industria nacional la producción de equipos, medios y piezas destinados al desarrollo del sector, añadió Elaine Moreno, directora general de la Oficina Nacional para el Control y Uso Racional de la Energía.
¿Cómo beneficiará al país la implementación y cumplimiento del Decreto-Ley 345?

Que Cuba logre cubrir el 24 % de la generación eléctrica nacional a través de sus fuentes renovables de energía en el año 2030, no significa que consumiremos menos combustible con respecto al día de hoy. La demanda de energía aumenta con los años, asociada con el crecimiento poblacional y el desarrollo de las tecnologías de la información y las comunicaciones, entre otros factores.

Sin embargo, si se cumple lo que establece esta nueva política, que entra hoy en vigor luego de su publicación en la Gaceta Oficial de la República, «consumiríamos mucho menos combustible fósil; por tanto, expulsaríamos menos gases a la atmósfera, reduciríamos importaciones y ahorraríamos millones de dólares, teniendo en cuenta que cada tonelada de combustible que compra Cuba equivale aproximadamente a 700 usd», explicó Tatiana Amarán, directora general de Electricidad del Ministerio de Energía y Minas.

Por su parte, Lázaro Guerra, director de Desarrollo de la Unión Eléctrica de Cuba, estableció una comparación entre el panorama actual de la Isla en materia de ahorro energético y el que tendrá dentro de diez años, luego de cumplir el Decreto-Ley 345.

«Gracias a las fuentes renovables de energía se han generado en lo que va de año 687 000 megawatt-hora, lo que representa un ahorro de 178 000 toneladas de combustible», explicó.

Cuando se termine el programa, «y se instalen todas las tecnologías pertinentes concebidas para el año 2030, se prevé obtener una generación energética en el país de 7 000 gigawatt-hora, lo que permitiría ahorrar un millón 800 000 toneladas de combustible, aproximadamente», aseguró.

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