Intervención de la Ministra de Educación de Cuba en la conferencia inaugural del Congreso Pedagogía 2021

Conferencia inaugural Congreso Pedagogía 2021: “La pedagogía cubana y su respuesta educativa a los retos impuestos por la COVID-19” por la Dra.C. Ena Elsa Velázquez Cobiella, Ministra de Educación de la República de Cuba

Distinguidas personalidades:

Estimados colegas:

Como apreciarán, esta XVII edición del Congreso Pedagogía, se celebra por primera vez de manera virtual, por las circunstancias generadas a nivel mundial por la Covid-19.

Pero si pensamos con flexibilidad e inteligencia, como caracteriza a los educadores de todos nuestros países, siempre se encontrarán las vías que nos permitan intercambiar las mejores experiencias para contribuir a la educación en momentos donde la necesidad de educar en toda la dimensión de la palabra cobra vigencia: educar para la vida, para la adaptación, para transformar, para el cuidado de nuestro mayor tesoro que son los seres humanos. Para bien se cuenta con los educadores, que constituyen el mejor de los recursos para enfrentar retos y llevar adelante iniciativas sin dejarnos vencer en ningún momento.

Para los cubanos, el año 2020, ha estado caracterizado por las sombras y las luces. Las sombras se manifestaron en la existencia de esta terrible pandemia que cobra vidas y es una amenaza permanente, además de constituir un golpe contundente contra la economía del país.

En nuestro caso, esta terrible enfermedad ha estado acompañada por la acentuación y recrudecimiento del criminal bloqueo impuesto por el gobierno de los Estados Unidos contra Cuba hace ya más de seis décadas. Recientemente hemos condenado en los términos más firmes y absolutos la fraudulenta calificación de Cuba como Estado patrocinador del terrorismo.

Se conoce, sin lugar a dudas, que la verdadera motivación de esta acción es imponer obstáculos adicionales a cualquier perspectiva de recuperación en las relaciones bilaterales entre Cuba y los Estados Unidos.

Reafirmamos que Cuba no es un Estado patrocinador del terrorismo, verdad reconocida por todos. La política oficial y conocida, y la conducta intachable de nuestro país, es el rechazo al terrorismo, en todas sus formas y manifestaciones, en particular el terrorismo de Estado, por quienquiera, contra quienquiera y dondequiera que se cometa.

La actitud de esta Isla revolucionaria es incuestionable, el mundo entero nos conoce, sabe de nuestros valores, de nuestras convicciones y principios. En estos días hemos sentido el apoyo internacional y lo agradecemos, nos reconocen como país solidario, humano e internacionalista que brinda amor sin pedir nada a cambio.

Cuba crece todos los días, el bienestar del pueblo es la principal prioridad, los países amigos resaltan la preocupación del Gobierno por la  Educación  de todos, por la salud, y se buscan múltiples soluciones para la compra de equipos médicos, de medicamentos o de materias primas necesarias para los que se fabrican en el país, nos distingue el cuidado a nuestros niños, adolescentes y jóvenes, la prestación social domiciliaria a aquellas madres que sus hijos presentan una discapacidad severa, la protección de nuestras embarazadas y ancianos, por solo mencionar algunos ejemplos.

Nos han asistido las luces, intensas y constantes, irradiadas por la actitud de nuestro pueblo y sus educadores en el enfrentamiento a las dificultades, a su capacidad de resistencia, a su decisión inquebrantable de luchar y vencer. Es como si el mito de Sísifo hubiese evolucionado desde la soledad hacia muchas manos que no dejan caer la roca cuesta abajo.

El caso es que a pesar del imperialismo y sus intenciones, aquí estamos, y lo que es mejor, con la convicción y decisión de seguir estando.

Por eso, ahora y siempre, nuestras primeras palabras son y serán para reiterar el mérito de los maestros cubanos que de cara a todos los huracanes, de frente a las escaseces, a las dificultades, a los reveses, están siempre en la defensa de las ideas, en la atención a sus alumnos con la siempre creciente convicción de que el amor todo lo puede.

He hablado de las sombras: la pandemia y el bloqueo imperialista. Pero en este año 2021 también nos alumbran y guían luces. En el pasado enero, entre otras conmemoraciones, el aniversario 62 del triunfo de la Revolución es la evocación de una conquista que desde entonces nos acompaña: el triunfo de la justicia social por vez primera en toda nuestra historia, pues fue ese triunfo quien abrió la puerta a todas las demás leyes y medidas de real beneficio popular que son parte sustancial de las razones que defendemos. Y vendrá el mes de abril pletórico de luces: el aniversario 60 de la proclamación del carácter socialista de la Revolución cubana y de la victoria sobre la invasión mercenaria por Playa Girón, así como la celebración del VIII Congreso del Partido Comunista de Cuba, nuestro Partido, que analizará y acordará nuevos lineamientos de trabajo en función del beneficio de su pueblo y nuevas tareas para la escuela cubana en su proceso de perfeccionamiento continuo.

No escapará a la comprensión de ustedes el impacto que la pandemia ha tenido en todos nuestros países.

La situación creada en los sistemas educativos por la propagación de la Covid-19 ha mostrado nuestros problemas y debilidades, pero también nos ha forzado a identificar, cuántas reservas tenemos desde la innovación educativa, para perfeccionar, actualizar y contextualizar todo lo que sea necesario.

Solo los sistemas educativos que mantienen un trabajo de perfeccionamiento permanente son capaces, en estas condiciones, de garantizar el acceso de todos sus estudiantes, continuar el desarrollo del proceso de enseñanza aprendizaje a distancia con la implicación de las familias y convertir los hogares en escuelas. 

Es un reto cotidiano mantener un sistema educativo universal y gratuito, tanto frente a los escollos puestos por nuestro enemigo histórico, como por los replanteos que se tienen que derivar de la actual situación epidemiológica. La vida, que es nuestra maestra mayor, nos sigue enseñando que es imprescindible vivir repensándonos y adecuando lo que hacíamos a las nuevas circunstancias. La forma de organizar y desarrollar este Congreso por la vía virtual es un ejemplo, el que se inició en 1986 con la presencia física de seis mil educadores en el Palacio de las Convenciones. Hoy otra es la realidad. Y si no estuviéramos acostumbrados a la búsqueda constante de nuevas alternativas frente al acoso imperial, otra hubiera sido la mentalidad.

Así, para asegurar la continuidad educativa en medio de la pandemia, el Ministerio de Educación hizo uso de las capacidades creadas en el país y puso a su disposición, de manera sistémica, los medios y tecnologías existentes.

Ello fue posible porque desde el año 2001, por iniciativa de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro, contamos con un Canal Educativo con cobertura nacional en su programación; ahora disponemos además de una casa productora de recursos informáticos y audiovisuales, la empresa CINESOFT, que garantiza los contenidos necesarios de apoyo a los docentes y tiene a su alcance una red telemática que gestiona un portal educativo (www.cubaeduca.cu), como repositorio de las producciones y recursos de la casa productora y los aportes de los docentes e investigadores del país.

En la base de este esfuerzo están los resultados del III Perfeccionamiento del Sistema Nacional de Educación, pues su concepción y fundamentos sustentan las formas de trabajo y las adaptaciones curriculares que se instrumentan en esta etapa. Ello permite, entre otras, acciones pedagógicas:

La transmisión de teleclases por el Canal Educativo para todos los estudiantes, lo que se complementa con el uso de los libros de textos y otros materiales escolares.

El uso  de los canales provinciales para el desarrollo de las actividades docentes, con ajustes a la situación epidemiológica y a las características de cada territorio.  

El desarrollo de toda la programación televisiva con apoyo en lenguaje de señas y otras facilidades para la inclusión de los escolares con necesidades educativas especiales.

El diseño de programaciones específicas para la educación técnica y profesional, para la educación de adultos y para la  formación y superación del personal docente.

La realización de paneles informativos en vivo, por el Canal Educativo, para esclarecer las dudas de los educandos y sus familias, sobre las formas de docencia y evaluación.

La elaboración de aplicaciones informáticas para PC y móviles, libres de costo para la familia, con ayudas psicopedagógicas “MochiMente” y “Mi Clase TV”, para dispositivos móviles, con sistema operativo Android  para la descarga gratuita de las actividades docentes televisivas. Asimismo, la apertura de un servicio nacional de tutoría en red permanente que llamamos “Repasador en Línea” que funciona las 24 horas para atender las dudas y preguntas de estudiantes y familias. En este mismo esfuerzo se determinó la liberación de costos del acceso al portal  Cubaeduca.cu.

La divulgación de spots de bien público, educación para la salud en tiempo de pandemia y mensajes de apoyo socioemocional.

El uso  de alternativas territoriales para la atención a los educandos y familias como los grupos WhatsApp entre educandos, familias y docentes; maestros por vía telefónica para ofrecer orientaciones y aclaraciones de dudas de estudiantes, padres o tutores; bibliotecarios que desde las escuelas responden las solicitudes de libros y materiales didácticos, así como su traslado a los hogares y comunidades.

La atención por variadas vías a los educandos con necesidades educativas especiales así como a los que se encuentran enfermos.

La garantía de orientación a los niños, adolescentes y jóvenes que viven en zonas intrincadas y comunidades que no tienen acceso a la corriente eléctrica, estableciéndose las condiciones necesarias en cada uno de los casos, según las características de cada municipio.

El esmerado seguimiento al control y evaluación del funcionamiento de los círculos infantiles en cada provincia con todas las garantías que requieren las madres trabajadoras que confían sus hijos a estas instituciones donde laboran colectivos de amorosas y capacitadas educadoras consagradas a estos niños pequeños.

Ha sido una prioridad en esta etapa, después que se abrieron nuevamente las escuelas, la preparación de los docentes para atender de manera individualiza las experiencias personales de los estudiantes afectados por la pandemia; unos que contrajeron la enfermedad, otros que sufrieron la pérdida de un ser querido, los que se mantuvieron aislados por estar en cuarentena la comunidad donde viven o los que disciplinadamente pasaron mucho tiempo sin salir de sus casas para protegerse. Todo lo cual forma parte de una investigación que está en desarrollo.

Y, el no menos importante monitoreo constante de las líneas de atención a la población.

¿Qué método nos ha propiciado avanzar y rectificar a tiempo todo lo que sea pertinente? El diálogo sistemático con todos. Por esta vía, comenzando por la dirección del país, se conocen las opiniones, valoraciones y críticas sobre el sistema de acciones diseñado. Por ejemplo, las teleclases, como en su mayoría son transmitidas en vivo, facilitan tener en cuenta las recomendaciones de estudiantes, docentes y familias, quienes se mantienen en comunicación con los teleprofesores.

El diseño de las adaptaciones curriculares para la culminación del curso escolar 2019-2020 y el inicio y desarrollo del 2020-2021, es el resultado de la investigación realizada por el Instituto Central de Ciencias Pedagógicas, a partir de la cual se han propiciado intercambios tanto con los investigadores como con los especialistas de las diferentes educaciones, y los profesores de los distintos niveles. Con este mismo procedimiento se avanzó en la determinación de líneas de investigación en el área de las Ciencias de la Educación y otras ciencias afines. 

Como Ministra de Educación, junto a otros directivos del Ministerio, he comparecido en programas informativos de la televisión cubana de gran audiencia, no solo para informar, sino para responder preguntas, e inquietudes, de los educadores, las familias y la población en general sobre diversos aspectos referidos al funcionamiento de las instituciones educativas en las condiciones actuales.

De igual forma, se mantiene un sistema de videoconferencias con los directivos de todas las provincias del país, para nosotros ha sido decisivo escuchar sistemáticamente. Si la educación es tarea de todos, como nos enseñó Fidel, tenemos que vivir escuchando a todos y aprendiendo de todos.

Estamos conscientes de que subsisten deficiencias y que nos queda mucho por andar. Pero no es menos cierto que creemos que hemos hallado un camino y que existe una voluntad de escuchar, aprender y ajustar sobre la marcha, lo que haya que ajustar.

 Gran verdad es que las nuevas circunstancias enseñan. Estamos comprometidos a cambiar y transformar la escuela. Acudimos a una escuela en familia y reforzamos el uso de los medios audiovisuales. Aprendimos a mirar desde otra óptica el papel de las Ciencias de la Educación, el uso óptimo de las tecnologías y la insustituible figura del maestro. Bienvenidas todas las tecnologías que nos han permitido desarrollar las actividades con los alumnos; bienvenida la diversidad de formas y métodos que han favorecido el distanciamiento y la eliminación de concentración de personas en las actividades; bienvenida la revolución que se está operando en los medios de enseñanza y bienvenida sea la constatación de que lejos de minimizarse, se reafirma como nunca antes el papel del maestro en la formación de los educandos.

Todos los que somos educadores sabemos que el alma de la escuela es el maestro, con su calidad humana, sus conocimientos, su sensibilidad, su amor por sus alumnos, su capacidad de comunicación con las familias. Los maestros somos, por derecho propio, parte imprescindible de la vanguardia espiritual de los pueblos.

Por lo tanto, la formación y superación del personal docente es tarea estratégica en el quehacer educacional de cada nación. En ese noble esfuerzo no debemos cejar en el empeño de continuar estimulando un amplio movimiento científico en todo el magisterio, que propicie la necesaria solución de los problemas presentes y perspectivos del sistema educacional por la vía científica, lo que equivale a decir, con objetividad y carácter participativo de todos los factores esenciales que intervienen en el proceso de enseñanza-aprendizaje: creatividad en correspondencia con las exigencias de la época y que tenga en alta estima la práctica pedagógica de avanzada y los resultados de las investigaciones.

Cuando el maestro se vincula al quehacer investigativo comienza a transformarse en pensamiento y mentalidad; comienza a ser portador del espíritu y métodos científicos y a ver su aula como un ámbito de observación e indagación. Esto está en correspondencia con nuestro ideal de escuela, con la progresiva existencia de educadores que representen un tipo de dirección del aprendizaje y la educación que enseñe a pensar en la medida que favorezca el protagonismo estudiantil, en la medida en que las clases sean cada vez más invitaciones a reflexionar juntos, a compartir juntos, a la elaboración conjunta de ideas, al diálogo y la polémica, al respeto por la opinión del otro aunque difiera de la nuestra; clases que hagan del ejercicio del criterio un estilo de trabajo, porque la escuela, no solo es reflejo de la sociedad en que se desarrolla, sino, además, es preparatoria y, en buena medida, anticipadora del perfeccionamiento social.

De ahí que la clase auténtica, apartada de caminos trillados y procederes didácticos obsoletos, merece estar en el centro del trabajo educacional, con toda la creatividad que entraña su ejecución y respetando al máximo el sello personal que cada educador le imprime.

Sé que cada país tiene un arsenal de experiencias, algunas de las cuales se expondrán en este Congreso. Aprovechemos los aprendizajes obtenidos y colaboremos en el empeño por seguir avanzando en pos de un currículo básico común para nuestros países; en fomentar la producción de medios y recursos para la transformación digital del proceso de enseñanza-aprendizaje; compartir experiencias, lecciones aprendidas, investigaciones en el área de la educación, las tecnologías educativas, la salud escolar y para el manejo de desastres, incluyendo los epidemiológicos. De igual modo, reforzar el compromiso por una educación inclusiva, equitativa y de calidad a la vez que promover oportunidades de aprendizaje durante toda la vida para todos, lo cual responde a uno de los objetivos de Desarrollo Sostenible.

Esta concertación vale mil veces la pena, porque a todos nosotros nos unen el amor y el compromiso con nuestros alumnos para hacer de ellos buenas personas, decentes, cultas y virtuosas, y eso estará siempre por encima de cualquier diferencia.  Los invito, con el respeto absoluto a la diversidad, a siempre encontrar más razones que nos unan y minimizar las que nos distancien.

Nuestra misión como educadores será siempre la de unir, revelar lo que tenemos en común, apoyarnos en la gran riqueza de las mejores tradiciones pedagógicas de nuestros países en el desarrollo de mentalidades resultantes de una cultura de la emancipación; como alerta y combate contra los colonialismos culturales y hegemonismos que nos acechan por diversas vías, por parte de los que en el mundo dominan los poderosos medios de comunicación.

El pasado 1ro. de enero se cumplieron 130 años de la publicación por José Martí de su luminoso ensayo “Nuestra América”. Esas páginas continúan siendo un programa, una plataforma cultural para nuestros países.

Dijo allí, para su tiempo y el nuestro, entre otras medulares ideas:

Cree el aldeano vanidoso que el mundo entero es su aldea […] sin saber de los gigantes que llevan siete leguas en las botas y le pueden poner la bota encima […].

Y agregaría sereno y visionario:

Los pueblos que no se conocen han de darse prisa para conocerse, como quienes van a pelear juntos.

[…] ¡Los árboles se han de poner en fila para que no pase el gigante de las siete leguas! Es la hora del recuento y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los Andes!

(José Martí: “Nuestra América”. Edición crítica. Investigación, presentación y notas: Cintio Vitier, Centro de Estudios Martianos, La Habana, 2000, pp. 9, 10, 11).

¡Andar en cuadro apretado! Conociéndonos más, ayudándonos más, intercambiando más; haciendo que nuestras alumnas y alumnos no se formen con mentalidad de “aldeanos vanidosos”, sino como pueblos que “han de darse prisa para conocerse como quienes van a pelear juntos”.

A pelear juntos por nuestra identidad cultural, por nuestras tradiciones, por nuestros ideales pedagógicos, por nuestros valores y por nuestras esperanzas comunes.

Ese es el mejor legado que podemos hacer los educadores a las nuevas generaciones, a los que vienen surgiendo, a ese futuro que ya está sentado en nuestras aulas.

Que ese sea, nobles educadores que nos acompañan, el compromiso con nuestra conciencia, con nuestra común patria grande que es el planeta, con el porvenir y el deber.

Muchas gracias.

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