¿Cómo se procede en Cuba con los fallecidos a causa del nuevo coronavirus?

Para salvar cada vida se dedican todos los esfuerzos médicos posibles, pero ante la muerte ineludible, la preocupación por evitar que la manipulación del occiso genere algún riesgo de contagio, determina que exista un protocolo cuidadoso, a fin de proteger tanto al personal sanitario como a los familiares que decidirán cómo despedir al ser querido.
Acorde con la profunda sensibilidad humana de los cubanos, el anuncio de una persona fallecida por complicaciones asociadas a la COVID-19 genera en nuestro país un dolor compartido que trasciende el marco de la familia. Para salvar cada vida se dedican todos los esfuerzos médicos posibles, pero ante la muerte ineludible, la preocupación por evitar que la manipulación del occiso genere algún riesgo de contagio, determina que exista un protocolo cuidadoso, a fin de proteger tanto al personal sanitario como a los familiares que decidirán cómo despedir al ser querido.

Ante la interrogante de cuánto tiempo se mantiene latente el nuevo coronavirus sars-cov-2 después del deceso de un caso confirmado, el doctor Francisco Durán, director nacional de Epidemiología del Ministerio de Salud Pública (Minsap), explicó recientemente, en el contacto diario con la prensa y la población, que el riesgo de infección por el contacto de personas que fallecen por esta causa es menor que en otras enfermedades como el ébola o el cólera y, por lo tanto, no está prohibido realizar necropsias.

«Se permite hacerlo –previa autorización de la familia– porque estamos estudiando su comportamiento, características en nuestro país y afectaciones que tiene en los órganos del cuerpo humano esta enfermedad».

Sin embargo, recalcó, es importante que el personal que trabaja en los servicios de Medicina Legal de todas las unidades de Salud y de funeraria haga uso adecuado de los medios de protección, que son los guantes, la mascarilla, la bata, las gafas protectoras y otros accesorios necesarios para la manipulación de los cuerpos.

Igualmente, el doctor Durán destacó que no existe prohibición para que se efectúen los funerales, y que la decisión de cremar o enterrar el cadáver responde a una decisión familiar.

No obstante, precisó, debe realizarse cumpliendo las medidas orientadas por el Minsap: evitar las aglomeraciones, cumplir con el lavado continuo de las manos, así como no tener contacto con elcadáver, pues podría existir algún riesgo de contagio por superficies contaminadas.

En relación con el criterio que usa nuestro país para aplicar la prueba pcr a personas asintomáticas, con el propósito de ampliar la búsqueda de posibles contagios que no están bajo sospecha, el Director Nacional de Epidemiología del Minsap detalló que esta prueba se le realiza a todas las personas que ingresan a causa de una infección respiratoria aguda, a los que fallecen con un cuadro de este tipo, además de a un grupo importante de contactos de casos confirmados, aunque no presenten síntomas, ni sean de la primera línea de contacto.

Puntualizó que en las comunidades en las que se han detectado eventos abiertos o de transmisión de la enfermedad, también se aplica el PCR en tiempo real a personas asintomáticas con determinado riesgo.
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